The function of the songs is unknown

voyager_craft
Últimamente nos llegan noticias de la actividad relacionada con el mundo extra-terrestre y me refiero a las nuevas incursiones en Marte, a la muerte del primer hombre que pisó la luna y a la noticia de los proyectos interestelares que atraviesan el Sistema Solar. Aunque pueda parecer casualidad, no lo es. Obviamente es más fácil mirar fuera cuando dentro hay un paisaje en crisis, pero al margen de una valoración de la situación terrestre actual, quiero retomar esta última noticia en la que las naves Voyager, enviadas hace 35 años a viajar, en breve, abandonarán el Sistema Solar. Este proyecto espacial tenía como objetivo principal reunir información selecta de nuestra cultura, de nuestro conocimiento y de la humanidad para que con suerte un marciano con un lector de CD-ROM pudiera reproducir la información que contenía el llamado The Golden Record, y donde participó el conocido Carl Sagan. Esa selección contenía 115 fotos, sonidos de origen natural y saludos en 55 idiomas. Me parece curioso que se utilizaran el formato de la fotografía y de la fonografía para enviar información lo más cercana a la realidad a “Dios sabe quien”. Es verdad que en ese disco también se incluyó música, es decir, composiciones de corte clásico y popular. Otra de las curiosidades de este disco es que en esos saludos en distintos idiomas se incluyó una grabación subacuática de ballenas, no incluida dentro de la selección de sonidos de origen natural como pájaros, viento, etc. En este vídeo se puede escuchar los saludos y al final la grabación de ballenas:

En 1977, año en el que salieron las naves Voyager, Roger Payne publicó un disco LP llamado “Deep Voices: The Second Whale Record” con grabaciones subacuáticas de ballenas, quien ya en 1971 publicó este artículo [pdfen la revista SCIENCE, donde incluyeron espectogramas de las grabaciones. Este disco fue el segundo LP de sonidos subacuáticos que veía la luz, el primero, “Sogns of the Humpback Whale“, publicado en 1970 con grabaciones realizadas por el citado biólogo y Frank Watlington, quien trabajó en una estación militar estadounidense de escucha con hidrófonos para el control de los submarinos rusos. Este último publicó en 1979 el primer libro fuera del ámbito militar con información sobre los hidrófonos llamado “How to build & use low-cost hydrophones“. Este libro, pese a no ser bien recibido en aquellos años de Guerra Fría por el nacionalismo estadounidense, se convirtió en el primer referente para los que quisieron explorar el mundo sonoro bajo el agua. Este entusiasmo por el descubrimiento del mundo sonoro subacuático, y más concretamente por el sonido de las ballenas y las orcas, llevó a incluir aquellas primeras grabaciones en ese “disco de oro” de la NASA como uno de los saludos desde la tierra y no como un sonido de origen natural que describiera nuestro planeta, como pasó con los pájaros, el viento, etc. Esta exaltación por el canto de las ballenas las convirtió en seres con la capacidad humana para cantar canciones que, aunque sin una función conocida, nos mostraron, por fin, lo que el bueno de Butes pudo haber escuchado al arrojarse de la nave y sucumbir al canto de las sirenas, como sabemos desde la Odisea de Homero y que Pascal Quignard descrió bien en su libro dedicado a este disidente…

Humpback whale wheezeblow | Sogns of the Humpback Whale (1970)

Update Required
To play the media you will need to either update your browser to a recent version or update your Flash plugin.

27. August 2012 by
Categories: (...), net, news | Leave a comment

Leave a Reply

Required fields are marked *


This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.